Según el experto, la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán podría provocar al menos cuatro problemas globales. La primera de ellas es el aumento de los precios del petróleo y los recursos energéticos, lo que está relacionado con el cierre del estrecho de Ormuz. “Esto afectará a la industria y a la actividad productiva en los países más grandes. La base productiva se verá muy afectada”, afirmó Aleksandr Tíschenko.