La asociación 'Malasmadres' exige un Pacto de Estado por la Conciliación: “No es un problema privado"
Laura Baena y su comunidad llevan más de 10 años luchando por esta reforma. Este mércoles han presentado su campaña de incidencia política junto a la ministra de Juventud e Infancia, Sira Rego
Laura Baena, creadora del Club de las Malasmadres, una comunida que une a casi un millón de mujeres que luchan por no renunciar ni a su carrera laboral ni a sus conciliación, ha vuelto a alzar la voz este miércoles para reivindicar la necesidad de crear un Pacto de Estado por la Conciliación. La reivindicación surge tras la publicación de su último informe, El peso invisible de la maternidad (2025), en el que identifican y ponen nombre al peso no siempre visible de los cuidados y la no conciliación que lleva a las madres al agotamiento. Entre los datos que incluye se encuentra que, al convertirse en madres, el 82% de las mujeres ha tomado decisiones que han afectado a su trayectoria laboral.
Baena, presidenta de Malasmadres y de la Asociación Yo No Renuncio, ya ha entregado este informe a todas las fuerzas políticas, y asegura que es el momento de pasar de la palabra a la acción. “3 de cada 4 mujeres nos dicen que su salud se ha resentido por la falta de conciliación”, explica. “Eso ya no es un problema privado, es una cuestión de salud pública y nuestros representantes se han comprometido con nosotras a implementar políticas que frenen esta situación que afecta de manera transversal a todas las familias”, asegura.
Baena explica a elDiario.es que el principal objetivo de este pacto es “frenar la renuncia de las madres”, y que la maternidad se reconozca social y económicamente: “Hay medidas que llevamos impulsando mucho tiempo y que vemos que son claves, como la reducción de jornadas sin pérdida salarial”.
Desde Malasmadres también llevan años reivindicando que el permiso parental de ocho semanas sea retribuido. “Las familias españolas no pueden cuidar sin cobrar”, afirma Baena. “Al final quien usa el permiso son familias que tienen recursos para estar cuidando sin cobrar”, señala, dejando fuera de la ecuación a las familias más vulnerables.
Según Baena, el permiso de maternidad debería empezar tras la recuperación del parto. “Es muy importante reconocer el valor que tiene el cambio, no sólo emocional sino físico, del cuerpo de la mujer cuando llega a la maternidad”. Entre los puntos “no negociables” del Pacto también se encuentra la necesidad de aprobar la prestación universal de crianza por hijo o hija, que también ayudaría a frenar la pobreza infantil y que existe en muchos países europeos.
“La maternidad necesita acompañamiento más allá de los primeros meses, porque si no, no vamos a conseguir que haya una sociedad con futuro”, asegura Baena. “Porque la situación actual del país es que no hay madres, no hay hijos”. Bajo el lema “Las Malasmadres no conciliamos, sobrevivimos”, el evento ha contado con la presencia de Sira Rego, ministra de Juventud e Infancia, que ha conversado con Baena sobre la conciliación y la necesidad de cambiar la sociedad y el asentado sistema patriarcal. “El cuidado tiene que ser política de Estado, no puede quedar relegado al ámbito de la familia”, ha asegurado Rego.
La ministra ha puesto el foco en los derechos de los niños y niñas, y ha asegurado que “la prestación por crianza es un elemento de cuidado e igualador de derechos de ciudadanía para niños y niñas, que tienen derecho a ser cuidados con dignidad”.
Rego ha afirmado que el ámbito reproductivo debe tener mayor presencia en la sociedad, y que “la democracia en las empresas se hace a través políticas de cuidado”, apelando a la necesidad de la reducción de la jornada laboral para asegurar la conciliación. “La política institucional tiene que mirar más allá para que estos cambios a nivel social se terminen de concretar”, ha concluido la ministra.
La historia de Mar
Mar, madre de dos hijos de 22 y 21 años, uno de ellos con discapacidad, tuvo que dejar su trabajo por la imposibilidad de compaginarlo con los cuidados. “Me costó mucho tomar la decisión”, explica. “Porque da la sensación de que no sirves para otra cosa, nada más que para cuidar”. Para ella, el “peso invisible de la maternidad” recae principalmente en las tareas administrativas a las que hace frente debido a la discapacidad de su hijo.
A pesar de haber recibido un gran apoyo por parte de profesionales, reconoce haber sentido una gran ausencia “para poder conciliar un trabajo y mi agotamiento, porque en mi caso, además, el padre está ausente”. “Tuve que tomar la decisión de no trabajar, porque era imposible compatibilizarlo, sobre todo para preservar mi salud física y mental”, cuenta.
El evento ha contado también con una mesa de expertas moderada por Baena con el Catedrático de Derecho Constitucional Octavio Salazar, la periodista y emprendedora social Mar Cabra, y la actriz y guionista Pilar Gómez. Todos han puesto el foco de la conversación en cambiar el modelo de productividad de España y a cuestionar las razones por las que el sistema patriarcal funciona.
“La masculinidad es lo que define nuestra estructura social”, ha explicado Salazar. “Los hombres tenemos que revisar los poderes que hemos tenido naturalmente nuestros”. Por otro lado, Cabra ha resaltado la importancia de “poner el cuidado en el centro de la empresa”: “Hay que reorganizar el modelo laboral para incluir a las madres, porque la manera de trabajar está rota”.
También se ha proyectado un fragmento del cortometraje La loca y el feminista, escrito y protagonizado por Pilar Gómez, que trata la desigualdad en el reparto de los cuidados. Se ha resaltado la importancia de llevar la lucha por la igualdad de género al ámbito audiovisual y de que muchos más hombres vean y lean contenido de este tipo para autoevaluar su rol dentro de la estructura familiar y la sociedad.
Por último, se les ha dado voz a ellas: las madres. Baena ha charlado con tres de ellas sobre su conciliación de la vida laboral con los cuidados. Mireia, Mar y Elisa han puesto voz y rostro al malestar y agotamiento materno. “Las madres estamos sosteniendo el futuro de la sociedad”, han coincidido. Cada una ha formulado una exigencia para mejorar la calidad de vida de las madres.
Mireia ha pedido un cambio de modelo para que la familia sea lo más importante de la sociedad. Mar ha exigido más empatía y humanidad hacia las madres y más apoyos a las que cuidan solas. Y Elisa ha pedido que “los políticos se pongan de acuerdo y dejen de pelear”. “Todos tienen madres y deben ayudarnos para tener una vida más fácil”.
