España ya sabe lo que tiene que hacer para no enfrentarse a Argentina hasta la final. Salvo que Jordania haga el milagro y gane hoy a Argelia y suceda lo mismo en la madrugada del sábado al domingo ante Argentina, la albiceleste va a ser primera de grupo, lo que obliga a España a no fallar ante Uruguay y sellar su pase a los cruces también como primera de su grupo. Ese es el panorama tras la victoria de Argentina ante Austria, una vez más con Messi como protagonista . El partido comenzó con polémica y con VAR. En el minuto seis, un balón al espacio de Messi dejó a Lautaro sólo ante la portería austríaca. El delantero del Inter tardó más de lo que debía en chutar y en esa indecisión concedió a Schlager y Posch la oportunidad de barrer la pelota. El primero sí lo hizo, pero el problema fue que el segundo se llevó por delante la pierna izquierda de Lautaro. El egipcio no señaló penalti, pero fue llamado a filas por el videoarbitraje y ahí ya no había vuelta atrás. Tres minutos después, en el 9, Messi lanzó desde los once metros, mientras el otro Schlager, el portero, le intentaba vacilar. Dio resultado. Leo, previa paradinha, puso el balón en la valla de publicidad. Tercer penalti que falla Messi en la historia de los Mundiales, más que nadie nunca. Una estadística que compensaría antes de llegar al descanso. Plantaba batalla Austria, en un encuentro de pierna dura y sin complejos de los centroeuropeos, que llegaban al área con cierta suficiencia, sobre todo a balón parado, donde el 'Cuti' Romero se veía obligado a hacerse grande. No tanto como Messi, claro, que se sacó la frustración en el 39 con el 1-0. Jugada iniciada desde la divisoria por él mismo, continuada por Almada y Medina, y finalizada por Leo como tantas otras veces en su carrera. Llegada desde atrás y en la frontal del área, golpeo con el interior pegado al palo. Es admirable la capacidad que sigue teniendo Messi para hacer el mismo gol una y otra vez. De repente, desaparece de la jugada y mide los tiempos exactos para cuando ya nadie se lo espera, hacer chas y mandar la pelota a la red. Esto lo entendió a la perfección Jordi Alba en el Barcelona, y Facundo Medina ha tomado el testigo del excompañero de Leo. Mérito también para Almada, que pudo ser egoísta y disparar, pero que eligió dejar pasar el balón por debajo de las piernas y darle toda la gloria a Messi. Gol número 17 de Leo en los Mundiales. Nadie ha hecho tantos. Shakira, acompañada de sus dos hijos, además Ginobili y Tony Romo, leyendas de los Spurs y los Cowboys, disfrutaban como enanos desde sus palcos. No se ve todos los días a Messi. No en directo. La segunda mitad fue un pasaminutos de Argentina para no desgastarse demasiado. Austria tuvo un par llegadas, pero no hicieron ni cosquillas. Se veía muy superior la selección de Scaloni y no necesitó subir de la tercera marcha para hacerse con los tres puntos y pensar ya en lo que viene a partir de los cruces. Y de paso, darse el gusto del segundo de Messi, ya en el 95. Quinto gol en el torneo y 18 en el global. Con este Leo, soñar es sencillo.