Terremoto en Colombia: rescatistas buscan a 260 personas entre escombros
El terremoto de magnitud 7,4 que golpeó Colombia dejó al menos 240 personas fallecidas, 1.679 heridas y 222 desaparecidas, según el balance nacional de las autoridades locales. Mientras aumentaba la dimensión de la tragedia, los equipos de emergencia buscaban a 260 personas atrapadas bajo estructuras colapsadas.
El Instituto de Medicina Legal informó de que recibió 165 cuerpos relacionados con el terremoto hasta la tarde. Las víctimas procedían de Chocó, Caldas, Risaralda y Valle del Cauca.
De los cuerpos recibidos por la institución, 43 víctimas fueron identificadas, según su segundo boletín.
Las cifras reflejaban el impacto de un terremoto que también destruyó 1.136 viviendas y dañó otras 8.357. Además, 48 edificios colapsaron.
Los daños alcanzaron 807 centros educativos, 85 centros de salud y 377 centros comunitarios. Las autoridades también contabilizaron afectaciones en 74 vías, 16 acueductos y la pista de un aeropuerto.
Rescatistas buscan a 260 personas atrapadas
Mientras las autoridades actualizaban el número de fallecidos, cientos de rescatistas mantenían una carrera contra el tiempo para localizar sobrevivientes.
Asocapitales reportó que 260 personas permanecían atrapadas bajo estructuras colapsadas.
Una de las operaciones se desarrollaba en Torres del Limonar. Se trata de un conjunto de 40 apartamentos y cinco pisos ubicado en el barrio Capri de Cali.
En el lugar, cualquier posible señal de vida modifica de inmediato el trabajo. Los rescatistas levantan las manos y cierran los puños. Los automóviles cercanos apagan sus motores. Las cadenas humanas guardan silencio.
El objetivo es detectar una voz, un movimiento o cualquier indicio de una persona entre los escombros.
A 209 kilómetros de Cali, otra operación se desarrollaba entre los restos de una edificación en Pereira.
José Fernando Usma, coordinador de la Cruz Roja, seccional Quindío, se incorporó a la búsqueda de 239 personas reportadas bajo los escombros. Los equipos también intentaban establecer el paradero de otras 180 personas desaparecidas.
Algunas personas se encontraban demasiado lejos para ser vistas. Otras no podían responder a los llamados. Ante esas condiciones, los equipos recurrieron a perros entrenados antes de retirar partes de las estructuras.
Uno de los animales marcó un punto exacto donde posiblemente se encontraba una persona atrapada. Los rescatistas continuaban los trabajos para establecer contacto.
Las operaciones avanzan por sectores. Los equipos revisan los puntos señalados por los perros y retiran escombros por capas. También buscan abrir espacios sin comprometer la estabilidad de las estructuras.
Los socorristas utilizan palas, picos y sierras eléctricas. Unos cortan materiales. Otros retiran restos. Algunos ingresan por espacios abiertos entre concreto, ladrillos y estructuras metálicas.
Cali reporta 44 estructuras colapsadas con personas adentro
En Cali, la alcaldía reportaba al menos 44 estructuras colapsadas con personas en su interior.
El alcalde Alejandro Eder solicitó equipos adicionales de Bogotá y Medellín. Los organismos de socorro concentraban personal en los sectores donde existían reportes de personas atrapadas.
La presión sobre la red hospitalaria llevó a declarar la alerta roja en el sistema de salud.
También se decretó un toque de queda. La decisión no estuvo vinculada únicamente con las operaciones de emergencia.
Después del terremoto surgieron reportes sobre personas que intentaban entrar a comercios y edificaciones afectadas para sacar mercancías, enseres y pertenencias expuestos tras los colapsos y las evacuaciones.
Ante esa situación, 400 soldados del Ejército Nacional llegaron a la capital del Valle del Cauca como refuerzo.
Cerca de 1.000 militares quedaron distribuidos en 40 puntos afectados. El despliegue respondió a decisiones adoptadas entre el presidente, la cúpula militar y las autoridades departamentales y distritales.
Gobierno anuncia alivio económico por tres meses
En Pereira, el presidente Abelardo de La Espriella anunció medidas dirigidas a apoyar los gastos de los hogares afectados en Risaralda.
El mandatario ordenó un alivio y un auxilio económico durante tres meses. La medida contempla los servicios públicos durante ese periodo para los risaraldenses afectados por la emergencia.
