En memoria de los campistas del 15-M y frente al mármol que honra a los héroes del Dos de Mayo –la nación siempre agradecida; a cada siglo su insurrección– el Ayuntamiento de Madrid colocó en tiempos de Manuela Carmena una placa en la Puerta del Sol en la que ya nadie repara porque aquello está lleno de cachivaches y de lonas y además la pusieron muy alta, en aplicación del protocolo antivandalismo, valga el contradiós. «Dormíamos, despertamos», dice la chapa municipal, para cuyo eslogan fue convocado un concurso internacional de ideas del que quedó finalista «Dormíamos y nos comieron las liendres», eliminado en la tanda de penaltis por su absoluta falta de lirismo y su concepción hiperrealista, de sobra documentada...
Ver Más