Los mil días de cortesía que había que darle a Xabi hasta que acertara por fin con la tecla han quedado reducidos a cenizas con Arbeloa y a él ni siquiera hay que concederle diez. Qué digo diez, a los dos días de su nombramiento ya estaban diciendo que era un don nadie, un pelota del presidente , un tribunero que iba repartiendo carnés de madridista, que le pasaba la mano por el lomo a los jugadores y que en el vestuario no se atrevían a hablar en su presencia porque se lo iba a chivar todo a Florentino. El recibimiento del periodismo a Álvaro recuerda mucho al de Del Bosque o Zidane , que tampoco tenían ni idea de...
Ver Más