Добавить новость
smi24.net
Abc.es
Январь
2026
1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 22 23 24 25 26
27
28
29
30
31

El presupuesto público-privado de Toledo como Ciudad Europea de la Cultura 2031 parte de los 20 millones

0
Abc.es 
Toledo no quiere ser solo una postal del pasado. Aspira a convertirse, de nuevo, en un lugar donde la cultura se piense, se cree y se viva . Esa es la ambición que recorre de principio a fin la candidatura de la ciudad a Capital Europea de la Cultura 2031, un proyecto que no se plantea como un gran evento puntual, sino como una transformación profunda del modelo cultural toledano. La idea central es clara: pasar de una ciudad identificada casi exclusivamente con su patrimonio histórico a una ciudad de cultura viva, con presencia en los barrios , con creación contemporánea y con capacidad para generar transformación social, económica y cultural. Un cambio de paradigma que, según comentan a ABC fuentes cercanas al proyecto, llevaba décadas pendiente. De llevarse a cabo el proyecto planteado, con su programación, ambiciosa, la ciudad tendría que manejar un presupuesto mínimo de 20 millones de euros en el que participarían no solo las administraciones públicas a través de ayudas y subvenciones, sino el sector privado mediante patrocinios y acuerdos de colaboración. Como ha podido conocer este diario, la capacidad económica será clave para que el proyecto, en caso de resultar seleccionado por el Ministerio y el comité de expertos que lo está valorando, se materialice en tiempo y forma. Así, en términos económicos, se manejan presupuestos globales que oscilan entre los 20 y los 40 millones de euros , pero no concentrados en 2031, sino distribuidos en un programa de activación y desarrollo que comienza ya y se proyecta más allá de ese año, con la idea de crear estructuras estables —un consorcio o una fundación cultural— que garanticen la continuidad del programa. En cuanto a contenidos, el esbozo de la programación de Toledo es ambicioso y diverso, contemplándose actividades culturales vinculadas al río Tajo, a la arquitectura efímera en los barrios, así como un programa de embajadores culturales, exposiciones magnas —entre ellas una dedicada a la Escuela de Traductores— , conversaciones internacionales sobre filosofía en espacios emblemáticos, encuentros y diálogos entre creadores emergentes y consagrados, además de una apuesta decidida por la cultura de barrio, el teatro de calle, los festivales de música, de cine y una banda sonora propia, entre otras bazas que juegan a favor de esta candidatura frente a otras ciudades. No se trata, insisten quienes conocen el proyecto muy de cerca, de atraer grandes nombres de forma aislada ni de llenar carteles con estrellas internacionales. Eso no cambia un modelo cultural. La clave está en el proceso, en la implicación ciudadana y en la capacidad de dejar una huella duradera. La competencia será dura. Ciudades como Burgos, Granada, Cáceres o Las Palmas cuentan con equipos profesionales que llevan años trabajando en candidaturas similares. Pero en Toledo no hablan de miedo, sino de respeto. La carrera apenas ha comenzado y el calendario marcará los primeros cortes el próximo 13 de marzo, cuando el Ministerio y el comité de expertos que va a evaluar los proyectos de estas ciudades comunicará las candidaturas seleccionadas y finalistas para optar al reconocimiento de Ciudad Europea de la Cultura en 2031. Más allá del resultado final, la candidatura de Toledo ya ha activado algo que no es menor: una conversación colectiva sobre qué ciudad quiere ser en las próximas décadas . Y eso, gane o no el título cultural europeo, es ya un primer triunfo cultural. El proyecto de Toledo no parte de una idea ajena a la historia de la ciudad. Toledo ya fue, en el siglo XI, un espacio de traducción y diálogo entre culturas, y en el XVI una auténtica 'luz de Europa'. No se puede entender la construcción cultural del continente sin el papel que desempeñó entonces como lugar de mediación, interpretación y convivencia. La candidatura reivindica esa legitimidad histórica para volver a ocupar ese lugar en el siglo XXI. Pero no todo se apoya en la memoria. Toledo también ha demostrado en tiempos recientes que es capaz de liderar grandes proyectos culturales. El Año Greco 2014 funcionó de facto como una capitalidad cultural, aunque no lo fuera de derecho. La candidatura, además, nace con un elemento diferencial: la unanimidad institucional y social. Todos los actores relevantes se han sumado a un proyecto que se concibe como una estrategia de ciudad . En total, once mesas de trabajo han reunido durante meses a cientos de agentes culturales para comprobar si Toledo tenía músculo suficiente. Y la respuesta fue afirmativa. Ese diagnóstico también ha sido autocrítico. La candidatura no oculta esa realidad, al contrario, la utiliza como punto de partida. «Desnudarse frente al espejo» es una de las expresiones que mejor resume el espíritu del proyecto.














Музыкальные новости






















СМИ24.net — правдивые новости, непрерывно 24/7 на русском языке с ежеминутным обновлением *