El vicesecretario de Hacienda, Vivienda e Infraestructuras del PP , Juan Bravo, anunció este lunes que su partido votará en contra del real decreto-ley 'ómnibus' que mezcla la revalorización de las pensiones con medidas como la suspensión de desahucios de colectivos considerados vulnerables sin alternativa habitacional . Y exigió al Gobierno que deje tramitar su proposición para automatizar la subida de las pensiones, que ya es obligatoria por ley. Así lo afirmó en la rueda de prensa posterior al Comité de Dirección del PP después de que el jefe de la oposición, Alberto Núñez Feijóo, acusara esta mañana al Gobierno de Pedro Sánchez de tomar a los pensionistas como «rehenes» al juntar la revalorización de las pensiones con varias medidas inconexas. Por ello, exigió al Consejo de Ministros que apruebe mañana un decreto «limpio» con la subida de las pensiones o, como pidió Bravo unas horas después, deje que se tramite una proposición de ley que el PP presentó el pasado 14 de noviembre para que «se garantice la actualización de las pensiones en 2026» aunque se prorroguen de nuevo los Presupuestos Generales del Estado (PGE). La Ley General de la Seguridad Social ya contempla en su artículo 58 que las pensiones contributivas «se revalorizarán al comienzo de cada año en el porcentaje equivalente» a la inflación anual, pero lo que pretendía el PP era evitar, precisamente, tener que someterse a un decreto 'ómnibus' como el que votará el martes. La iniciativa permanece encallada en la Mesa del Congreso, controlada por PSOE y Sumar. «Si lo que pretende es mantener sus acuerdos con Bildu, mantener a la gente que no paga la renta de su casa a costa del propietario, meter préstamos y meter acuerdos con las eléctricas», dijo Feijóo esta mañana, «que no cuente con el Partido Popular». «El Partido Popular está a favor de la revalorización de las pensiones, pero no está a favor de hacer un decreto para que el Gobierno pueda seguir subsistiendo sin Presupuestos Generales del Estado. Y esto es lo que está haciendo el Gobierno, utilizando a los pensionistas como rehenes para intentar seguir gobernando cuando no tiene estabilidad ni mayoría en el Parlamento», remató. Esa mezcla de asuntos en iniciativas parlamentarias es una práctica habitual de los gobiernos. En el caso del de Pedro Sánchez, hace justo un año mezcló la revalorización de las pensiones con la prórroga de la suspensión de desahucios y el traspaso al PNV de un palacete tasado en más de 15 millones de euros. PP y Junts lo tumbaron en la primera votación. Pero lo apoyaron en una segunda, cuando el presidente del Ejecutivo accedió con los independentistas a crear un sistema público de avales y garantías para propietarios. Aquel voto a favor del PP, que fue decidido por Alberto Núñez Feijóo en primera persona, conmocionó a parte del partido, aunque a los pocos días todos los cargos coincidieron en que habían acertado al ponerse del lado de los pensionistas, el grueso de su electorado. La oposición justificó su giro en que el traspaso del inmueble parisino al PNV, al haberse publicado en el Boletín Oficial del Estado (BOE), ya no se podía revertir. Y le costó una suerte de divorcio con la Plataforma de Afectados por la Okupación (PAO), aunque finalmente se reconciliaron de cara a la aprobación definitiva del plan de vivienda de la oposición. El 'no' del PP deja en el aire la convalidación del decreto una vez que Junts ha deslizado también su voto en contra.