La concejal del PP que este domingo ha insultado al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez , durante un mitin en Teruel en el marco de las elecciones de Aragón el próximo 8 de febrero ha pedido disculpas por sus palabras horas después de la interrupción del acto y tras el intento del PSOE de abrir una polémica con Génova. La mujer, que ha llamado «hijo de puta» al líder del Ejecutivo, se ha manifestado en estos términos en un comunicado en el que asume «plenamente la responsabilidad por lo ocurrido» y al que ha tenido acceso ABC. «En relación con los hechos acontecidos esta mañana durante el mitin celebrado en Teruel con la participación de Pedro Sánchez, quiero trasladar públicamente mis disculpas», ha afirmado. La responsable de los insultos, proferido a gritos en mitad del acto de campaña, es Belén Navarro, edil del PP en Vallanca, un municipio de poco más de 100 habitantes en la comarca valenciana del Rincón de Ademuz. El nombre lo ha revelado poco después de la interrupción del mitin el PSPV-PSOE, que ha pedido «una condena inmediata y sin ambigüedades» de lo sucedido en un intento por abrir una polémica con Génova. «Es indecente e intolerable que una concejala del PP de la Comunitat, Belén Navarro, interrumpa un mitin para insultar gravemente al presidente del Gobierno. El PP y su presidente Perez-Llorca debe condenarlo ya o será cómplice del odio y la degradación democrática», ha publicado en su perfil de Twitter el secretario de Organización del PSPV-PSOE, Vicent Mascarell. En la misma línea se ha pronunciado la secretaria general del partido en la Comunidad Valenciana y ministra de Ciencia, Diana Morant : «Acudir un domingo a un mitin de otro partido político para insultar al presidente del Gobierno es bochornoso. Basta ya de convertir el ataque y la agresión verbal en estrategia política. Si el PP no corta esto de raíz, es porque lo ampara ». Tras las críticas, Navarro ha reconocido en el comunicado lo inadecuado de su comportamiento: «De manera espontánea pronuncié unas palabras que no debí decir. Fueron inapropiadas y no están a la altura del respeto que debe presidir el debate político, incluso en contextos de confrontación y discrepancia. Quiero pedir disculpas de manera expresa al Partido Popular, a sus afiliados y simpatizantes , por el daño que estas palabras hayan podido causar a la imagen de la organización. La crítica política es legítima; el insulto, no ». En el texto, la concejal ha dicho asumir «plenamente la responsabilidad por lo ocurrido»: «Lamento haber contribuido a deteriorar el clima de respeto que debe existir entre formaciones políticas en una democracia. Reitero mis disculpas y mi compromiso personal de mantener, en todo momento, un tono acorde con la responsabilidad pública que implica participar en el debate político».