El accidente de Adamuz ha sacudido la alta velocidad ferroviaria, y en especial a Renfe, su principal operador. Los límites temporales de velocidad (LTV) impuestos por Adif en varias líneas de la red y el propio acuerdo que tiene la compañía con los maquinistas para reducir la velocidad máxima en la línea Madrid-Barcelona han hecho desplomarse los índices de puntualidad del AVE a niveles sin precedentes. A saber, en la última semana de enero solo el 22% de los trenes AVE y larga distancia llegaron puntuales o con un retraso inferior a cinco minutos, frente al 70% que lo hicieron en el mismo periodo del año anterior. La estadística publicada por Renfe refleja un claro desplome de la puntualidad en...
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