Xabi Alonso, Maresca, Amorim… ¿qué pasa realmente cuando los entrenadores se van (o los echan)?
El fútbol moderno vive instalado en la inestabilidad del banquillo. Proyectos que nacen con vocación de continuidad y se rompen a mitad de camino; técnicos que salen antes de tiempo; clubes que, entre la urgencia deportiva y la presión ambiental, asumen —o negocian— indemnizaciones millonarias. En este contexto, hoy lo primero que se protege no es la entrada, sino la salida. “Hoy lo primero que se protege es la salida, no la entrada”, resumen desde el sector legal. El objetivo es claro: “evitar que el entrenador viva permanentemente en una cuerda floja”.
