Stanis Idumbo Muzambo fue el desconocido y veloz extremo que se convirtió en el único sevillista capaz de sorprender a la defensa del
Barcelona en el 5-1 de este domingo en el
Lluís Companys. Como una centella aprovechó un contraataque para superar a
Cubarsí en la banda y plantarse solo delante de
Iñaki Peña. La definición fue impecable, fuerte y por bajo para alojar el balón en la red. El
Sevilla ya perdía ampliamente, pero el gol del honor nervionense significa más para el futuro, sobre todo tras la lesión de Chidera Ejuke, el mejor regateador de la Liga, que tuvo que marcharse con un fuerte pinchazo en la parte posterior del muslo y que todo apunta que estará varias semanas de baja.
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