Le tocó sufrir de lo lindo y pasar miedo al
Atlético en la noche de Halloween ante un modesto Vic que soñó con el milagro hasta el minuto 81'', cuando una pena máxima convertida por
Julián Álvarez desatascó el partido. El mismo jugador puso el 0-2 en el 89'. Hubo emoción hasta el final en un encuentro siempre abierto, demasiado para un equipo colchonero que sigue sin despejar dudas ni alejar sus fantasmas. Tenía la oportunidad el equipo de Simeone de convencer y reivindicarse ante un rival de la sexta división del fútbol español pero nada más lejos de la realidad. Al final quedó en susto la noche de Halloween y no en película de terror para los colchoneros.
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